martes, 31 de agosto de 2010

Su mirada me hace grande.


Que con una simple mirada haciamos que cambiara el mundo. Nos complementábamos. Las dos nos entendíamos a la perfección. Más que amigas, hermanas, sangre de mi sangre, semejantes en sentimientos, pensamientos, ilusiones, deseos.. Todo eso fracasó, se olvidó; poco a poco va reduciendose hasta que finalmente no quede nada más, no podamos hacer nada para remediarlo.
Llegó a ser lo más importante en mi vida, por lo que me desvivía, por lo que después de la caida me levantaba, por lo que volvía a sonreir.. pero ya no.. ya es tarde.

viernes, 27 de agosto de 2010

Amar muchas veces es sinónimo de locura.


Cuando pierdes tiempo al teléfono, cuando los minutos pasan sin que te des cuenta, cuando la llamas sólo para escuchar su voz, o para oír de sus labios un simple 'te quiero'. Cuando las palabras no tienen sentido, cuando piensas que si alguien te escuchara creería que estás loco. Cuando discutes por quién quiere más a quién. Cuando ninguno de los dos tiene ganas de colgar. Cuando después de que haya colgado, comprueba si lo ha hecho de verdad, entonces es cuando te das cuenta de que estás perdido; o mejor dicho que estás enamorado, lo que realmente, pensándolo bien, es un poco lo mismo.

:)

- Hay algo en tí que no aguanto.
- ¿El qué?
- Tu sonrisa.
- ¿No te gusta?
- ¡No! No es eso. Esque no soy capaz de entender como a pesar de todo lo malo que te pasó, lo mal que lo pasaste, el daño que te hicieron, las mentiras que te dijeron y lo mal que te trataron tú sigues con esa preciosa sonrisa que tanto me encanta. Y no es que no lo aguante, no lo entiendo aunque me encante ...

Nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes.


Puede parecer que lo más importante en la vida no lo tenemos, o no sabemos como conseguirlo para poder apreciarlo. Lo cierto es que cada vez que pasa más tiempo, la vida va enseñándote que no debes rendirte nunca ante nada ni ante nadie, sino que debes seguir adelante y fingir que no ha pasado nada, que todo sigue igual… pero tú sabes que no es así. Vas perdiendo lo que te importa y cuando menos te lo esperas te das cuenta de que lo has perdido, de que te hace falta para poder ser feliz del todo, de que lo necesitas porque sino te sientes vacío, incompleto… entonces es cuando empiezas a recapacitar y descubres lo que ha pasado, el mal que has hecho y todo lo que has provocado con ello. Pero en ese momento es tarde, ya no hay vuelta atrás. Ahora te toca seguir adelante, intentando recuperar el tiempo perdido. Y no pierdas la esperanza, no guardes ningún rencor… pero comprende que, quizás, sea demasiado tarde para intentar rectificar lo que has hecho.