Éste momento es, quizás, el mejor de todos para ponernos a recordar todo aquello que ha llenado nuestra vida a lo largo del año dos mil diez. Alegrías, tristezas, compañías, distancias, kilómetros, reencuentros... Pero también piensas: ¿Y de qué trataría mi vida, si no fuese por esos pequeños detalles que hacen ese momento o lugar especiales? Todos ellos en cadena han llevado a grandes recuerdos que a partir de ahora permanecerán en la memoria a lo largo del tiempo.
Muchas veces pensamos que es un simple año más, ya vendrá otro, otros momentos y otras sensaciones; pero no. No nos damos cuenta de que nada más que han pasado una vez, que debemos aprovecharlo al máximo y debemos dejarnos llevar por lo que se vive ahora, no por lo que pueda venir después.
Podríamos hablar de todos los temas posibles, pero sería hablar demasiado y además ni la mitad llegaría a leerlo, asique simplemente hacemos mención a todos aquellos momentos buenos, y de los malos aunque no nos gustasen tanto, también podremos recordarlos; porque unos y otros han formado el dos mil diez tal y como lo hemos vivido; con sus pros y sus contras; con sus convenientes o inconvenientes; pero todos ellos han hecho que sea especial, 365 días que en su conjunto forman toda la magia de un año de tu vida.