Que todo lo que vemos se nos hace que es poco, hace que nos parezca que no tenemos nada de nada, que no somos dignos de poseer lo que tenemos. Nos hace sentirnos desdichados y tristes por no poder obtenerlo todo y finalmente acabamos cayendo en lo que hace que realmente nos volvamos así. Hace que caigamos en ese mundo de dependencia y frivolidad que no nos deja pensar en ninguna otra cosa, que no sea seguir con nuestras pequeñas dosis de felicidad. Esas pequeñas cantidades que hacen de esos momentos los mejores que puedas tener pero despues.. ¿qué es lo que viene después?
Soledad, desdicha, desamor, esclavitud, maldad, deslealtad, frivolidad... tristeza.
Tristeza por no poder conseguir lo que nos hace vivir. Tristeza porque ahora ya nadie nos acepta como somos. Tristeza por no poder disfrutar de la vida sin tener que depender de todo lo demás... A partir de ahí es cuando realmente vemos que éramos felices, que todo aquello que nos parecía poco era todo lo que necesitábamos para poder vivir, para poder subsistir; pero después de todo, debíamos habernos dado cuenta antes, ahora es demasiado tarde.
No hay comentarios:
Publicar un comentario