¿Y si después de todos tus esfuerzos, no te sirve de nada luchar?
Lo mejor quizás sea darse por vencido. Mi paciencia se agota al igual que todas mis ganas de vivir, de seguir y de sonreír. Cada mínimo paso de felicidad retrocede tres de tristeza; y poco a poco se va formando una montaña de ilusiones rotas, de malas épocas y poco a poco, llega el momento de ir despidiéndote de todo eso, cambiar las formas, y lo más importante; que debes cambiar tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario