domingo, 27 de marzo de 2011


Te das cuenta que después de que haya sucedido tanto, no hace falta que digas nada más.
Sólo necesitas oír esas palabras que te dan la vida, que son ese consuelo para tí; que con el simple sonido de su voz haces que todo vuelva a ser igual que antes; la misma capacidad para recordar todos y cada uno de los momentos vividos y los que llegaste a planear por vivir. Demasiados de ellos quedan pendientes; por lo que tienes que proponerte y que te ayude a comprometer que lo lograréis, que todos esos planes y propósitos que tenéis finalmente logren cumplirse, ya sea antes o después y teniendo una u otra compañía. Que te mueres cada vez que surge esa reacción inesperada, esa opinión que para muchos no tiene importancia pero que para tí es lo que marca que es especial, lo que hace que te des cuenta de que es lo más parecido que has encontrado a tu forma de pensar en mucho tiempo; que es algo de lo que no será fácil desprenderse, pues es algo tan grande y que te ha llegado a marcar tanto que es imposible poder deshacerse de ello; y por eso no puedes permitirte que ninguna de esas historias y de esos cuentos que tienes pendientes se dejen olvidados en el tiempo, porque tendrías un asunto pendiente, la obligación de realizarlos y siempre, siempre, busca a la persona que hizo posible que se convirtieran en realidad contigo; no pretendas que se queden simplemente plasmados en tu memoria como algo inalcanzable, lucha por ello e intenta llegar lo más lejos posible.
Cada vez que fracases en algo no te rindas, sino crécete y aprende de tus errores; 
jamás cometas el error de volver a equivocarte.

sábado, 12 de marzo de 2011

miércoles, 9 de marzo de 2011

¿Por tí? Mil vidas.

La idea de perderte me aterra. No sé muy bien a qué se debe ya que bien puedo elegir quererte o bien sólo puedo escoger tu confianza. Y ahora pienso y digo que no quiero escoger quererte, que prefiero escoger tu confianza, tu amistad, manera de la que siempre sé que estarás conmigo. Pero mi cabeza no es capaz de comprender lo evidente; que mi corazón es posible que lleve algo más de razón ésta vez porque en los sentimientos nadie manda, es lo que uno mismo siente y no podemos guiarlos de ninguna de las maneras posibles, no podemos evitar que correspondan o no a nuestros propios sentimientos pues en eso no podemos mandar ni nosotros mismos, queremos a alguien por el simple hecho de que apreciamos bien su aspecto o bien su forma de ser, y que nos llama la atención cada uno de los detalles que componen su ser. Esos componentes que tan diferentes llegan a hacernos a cada uno de nosotros que hace que nunca podamos escoger a alguien parecido, sino que cada vez debamos reemplazar a lo que sentíamos con otros componentes diferentes.


Yo, según dicen, fui valiente escogiéndote a ti; más bien, mi corazón fue el valiente, porque mi cabeza pedía parar al principio, después el corazón consiguió convencerla pero finalmente quien lleva la razón es la cabeza, pues es la que finalmente acaba dando remordimientos por haber o no haber hecho ciertas cosas, pero nos encontramos en un momento difícil, pues en ese momento cuando algo nos duele el corazón es el que más sufre si se trata de esos componentes elegidos con los que corresponde cualquiera de las equivocaciones que hemos sufrido… Y te vas dando cuenta que no hay remedio para ello, que debes apostar por seguir adelante y no rendirte como habías pensado en tantísimas ocasiones; porque realmente no merece la pena el estar en guerra constante entre razón y corazón. 

martes, 1 de marzo de 2011



Alejarnos a un lugar del que sea difícil regresar, en el que cuando volvamos descubramos que han cambiado tanto las cosas, que ni nosotros mismos las reconozcamos. ¿Te imaginas? Sería un plan perfecto, parecido a uno de los muchos que imaginamos y que al final cumplimos; de esos en los que no hizo falta esperar a nada ni nadie, de los que simplemente nos dejamos llevar, y en los que no nos importan las consecuencias que traiga ... Sí, planes que a veces parecen tan increíbles que dudamos que podamos realizarlos; al fin y al cabo sabemos que siempre habrá algo que se interponga en nuestro camino ¿no?, pero yo estoy segura que siempre serás capaz de negarlo todo y además antepondrás cualquier momento especial de esos que pasamos juntos a cualquier otro que pueda suceder más adelante... Aunque eso es sólo a veces; sí, sólo en una de esas veces en la que tenemos arrebatos de locura, en los que no sabemos qué va a ser más tentador y optamos por no depender de ninguna opción fácil, es más, estoy por apostar que ninguna de las veces en las que hemos apostado a lo difícil hemos salido perdiendo; sólo cuando no nos poníamos de acuerdo en algo era la manera que teníamos de fallar, pero, ¿sabes? no me da miedo de fallar, no me da miedo perder nada por decir cosas diferentes si al final acabamos demostrando que somos capaces de unir todas nuestras ideas y proyectos en uno, no me da miedo el poder llegar a pensar que podría perderte porque sé que eso no pasará; que dependemos el uno del otro, 
yo de y  de .