Se supone que la gente odia a quien le hace daño ¿no? Pues bien, te odio. Te odio cuando al marcharte se me olvida respirar, cuando quiero responderte y no me salen las palabras, cuando quiero reprocharte todo lo que has hecho y que te arrepientas de que haya sido así. Te odio cuando te extraño y en ese mismo instante estás sentado a mi lado, cuando rozas mi mano y empieza a darme igual si lo que estoy haciendo es bueno o malo, y no pienso en las consecuencias que eso traerá después. Pero me obligo a odiarte, tengo que hacerlo. Tengo que odiarte cada vez que reconozco que prefiero sufrir a que me ignores, cuando pasas por mi lado y mi piel se despierta, cuando odio extrañar tu voz aunque haya dejado de escucharla dos segundos antes. Te odio por entenderme, por saber cómo soy y por saber cómo hacer para que me sienta mejor o peor. Te odio por ser como eres, y también odio el conocer cada uno de tus pensamientos, defectos y virtudes. Pero, sobre todo; me doy cuenta de que te odio por no odiarte ni siquiera un poco.
lunes, 30 de mayo de 2011
sábado, 21 de mayo de 2011
Así es como me parece que ves la vida..
Algo tan pequeño e insignificante que muchas veces nos parece un mundo, pero que sólo se convierte en algo enorme si nosotros queremos que sea así. No me gusta diferenciar entre las cosas dulces y amargas.. pero si tengo que elegir, elijo las dulces, que las amargas han pasado demasiadas veces delante de mí y me apetece saborear la vida con otro sabor; y, quién sabe, si quizá pueda hacer que se me haga más pequeño y menos complicado.. :)
jueves, 19 de mayo de 2011
Estaba condenada a mirarte desde fuera y dejar que te tocara el Sol..
Que poco a poco me voy convenciendo de que todo lo que ha pasado va siendo una enorme mentira, de la que me doy cuenta que no vamos a sacar ninguna otra sensación que no sea la de sentirnos incompletos, ninguna otra a parte de sentir que no hemos podido darlo todo o la impotencia de saber que a pesar de que lo hemos dado todo, no nos ha servido de nada porque seguimos en el mismo punto del que partimos al principio de todo en el preciso momento en el que se me pasó por la cabeza fijarme en tí.
Ahora me doy cuenta y maldigo ese momento y todos los que vinieron después, porque cierto es, que hubo muchos bastante buenos, pero más segura estoy de que todos los demás que hay malos vienen detrás uno de otro y todos acaban almacenándose en el mismo sitio, en el mismo hueco.. Hasta que ese hueco rebosa y es en ese momento cuando te das cuenta de que no puedes más; que tienes que explotar porque no puedes contener ni por un segundo toda la rabia que llevas acumulando durante tanto tiempo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
