martes, 20 de septiembre de 2011

Aprendiendo a valorar lo que tienes antes de perderlo es la única manera de saber apreciar cuanto vale;

Llegan ocasiones en la vida, en las cuales te paras a pensar qué es lo que ha ido ocurriendo día a día para que al final todo haya quedado como está ahora mismo. Yo me he puesto a pensarlo en más de una ocasión y me he dado cuenta de que, muchas veces, lo más importante de cada una de las personas que te rodean es que puedas saber si confiar en ellas o no. Después de que haya pasado el tiempo muchas personas te van fallando, unas detrás de otras, sin miedo ni vergüenza a dejar de hacerlo. Yo pienso que eso si ocurre es porque no se merecían el lugar que tenían en nuestras vidas y que tarde o temprano se acaba dejando libre para que haya opción a tener más suerte con otras personas que sí que sean las que realmente valgan la pena, en esas que tú solo seas el que sabe que puede confiar en ellas y que pase lo que pase nadie va a hacer que eso cambie. Puede que haya obstáculos que superar, otras personas que intenten interponerse; pero yo me he dado cuenta de que no todos somos perfectos y todos tenemos la posibilidad de rectificar cuando mejor nos parezca. Hoy quiero darle las gracias a las pocas personas que merecen que escriba esto por ellas; esas personas que están ahí conmigo ayudándome ante cualquier problema que tenga, que están dispuestos a darme su opinión ante todo durante los momentos difíciles se haga más fácil, y cuando hay momentos mejores puedas disfrutarlos con ellos, que es con quienes mejor puedes pasarlos. Demasiada suerte tenemos cuando encontramos a esas personas que tanto nos cuesta tener a nuestro lado y prestándonos su atención. Muchas, como ya he dicho, aparentan serlo y a veces nos cuesta demasiado tiempo y demasiadas lágrimas el sabes que no era lo que al principio pensábamos de ellos. Algunos te causan mayor daño que otros pero, ¿qué seríamos entonces nosotros si no vamos aprendiendo de cada una de las cosas a las que nos debemos enfrentar para darnos cuenta de si en realidad esas personas se merecen nuestra amistad o no? Pues bien, yo he aprendido en poco tiempo que no se necesita tener muchísimos años detrás de ti conociendo a esa persona y que eso signifique que por ello debe ocupar un lugar más grande en tu corazón. De eso nada; puede ser que conozcas más sus puntos fuertes y sus puntos débiles, pero esa misma persona siempre puede defraudarte en el momento que menos te lo esperes. Con esto quiero decir a esas personas que ocupan los pocos dedos que tiene mi mano, que gracias a ellos soy capaz de tener en los días malos aunque sea una pequeña sonrisa en la cara, y cuando los días son buenos les doy las gracias por hacer que de buenos pasen a ser excelentes :) Que siempre estaré ahí para apoyarles y ellos lo saben, que no importará cual sea el problema o la situación, el cual o el sitio en el que eso pase; saben que haré todo lo posible por hacer que estén bien, al igual que ellos hacen conmigo cuando lo necesito. Gracias por haber estado ahí para mí siempre, a vosotros sí que se os puede llamar amigos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario