domingo, 29 de enero de 2012

Debe terminarse ya, aunque duela.

No. No me vuelvas a llamar tonta, no me dejes entrever ese cariño que dices que me tienes. No me vuelvas a hacer sentir que puedo volar, solo para que la caída me haga más daño. No. No me vuelvas a pedir que me quede un rato más. No me vuelvas a pedir que vaya a verte. No. No vuelvas a repetirme esas palabras, las mismas que todas se deben de saber de memoria. No vuelvas a decirme que no te quiero. No. Ni se te ocurra volver a mentirme y después intentar negármelo, quedando peor aún. Quizás ya sabía dónde me estaba metiendo, pero permanecía en esta espiral de dolor por sentir de nuevo lo que era estar arriba. No. No me vuelvas a llamar por ese nombre, sé que si lo haces lloraré y esas lágrimas echarán a perder mi máscara de frialdad. No me vengas otra vez después de esto, con esa sonrisa en la boca y esa forma de mirarme que dice: “Acércate”. No. No me vuelvas a decir que mantengamos esto en secreto, porque estoy harta. Harta. ¿Me oyes? Aclárate. Juro que preferiría que me dijeras que ya no me quieres, que no te gusta estar conmigo, que no quieres confiar más en mí… Sé que eso me destrozaría, sería el fin de todo este círculo vicioso del que no saldré hasta tener una razón lo suficientemente lógica para convencerme de que eres un maldito golfo que nunca cambiarás. Porque, ¿sabes? Si te pido que no hagas ninguna de éstas cosas, es porque sé que si lo haces volveré a caer de nuevo. Volveré a perdonártelo todo. Y por una vez, quiero seguir con mi vida, quiero ser feliz con las personas que me quieren y olvidarme de ti. Así que ya se que te encanta jugar con este juguete roto, que te encanta saludarme de vez en cuando para ver cómo reacciono, pero mucho me temo que ésta vez me he quedado sin pilas.

martes, 24 de enero de 2012

No me pienso rendir nunca, ante ningún obstáculo que se ponga en mi camino. Nunca dejaré de luchar por lo que quiero, de luchar por tí, porque estemos juntos, porque todo sea igual o mejor de lo que era antes, porque sé que en tu interior hay algo igual que lo hay dentro de mí. Porque estoy más que segura de que hay algo aunque sea lo más mínimo entre nosotros. No pienso dejar que este tren pase, como no he dejado de hacerlo durante estos tres años que llevamos igual. Que si sí. Que si no. Me da igual lo que pase.
Te quiero a tí. Aquí. Ahora. Siempre.

jueves, 5 de enero de 2012

- Tal vez sea ya la hora de encontrar la respuesta;

Hay demasiadas veces en las que echas de menos lo que algún día echaste de más. Todo se vuelve a reunir en el mismo punto, lo que pensabas que había desaparecido ha vuelto sin ser llamado, como si nada, sin que tuvieses interés ninguno en que volviese a aparecer; pero lo ha hecho, quién sabe si esta vez será para quedarse... Ahora la pregunta surge al intentar averiguar ese por qué; esa razón por la que una y otra vez las cosas se van y vuelven y nunca consigues poner claras tus ideas. Buscas desesperadamente una respuesta a el por qué de la ida y vuelta de sentimientos y acabas llegando a la conclusión de que desde el principio de todo, nunca has tenido nada claro.