lunes, 16 de diciembre de 2013

Tan simple como que cuando pierdes algo es cuando te das cuenta de lo mucho que te importaba.

Cuando pasan cosas que jamás pensaste que pasarían, cuando tus expectativas se vuelven contrarias a todo lo que un día creíste, cuando confirmas que es verdad ese dicho de "nunca digas nunca" que piensas que nunca se cumplirá y siempre lo hace. Por todas esas veces que me arrepentí de lo que había hecho y por todas esas veces que dudé de mí misma; que antepuse felicidades ajenas a mi propia felicidad. Por todas esas veces que dije que no lo haría y al final lo he hecho, estoy haciéndolo, y tengo miedo de que siga creciendo. Comprobando una vez más que no se debe decir "de este agua no beberé", porque al final acabarás queriendo beberte hasta la última gota.
Nunca se sabe cómo vas a terminar, y jamás pienses que "ni por asomo" llegarán ciertos momentos, porque acabarán cumpliéndose, y mucho antes de lo que esperas.

domingo, 20 de octubre de 2013

Fallos, ilusiones y finales desastrosos.


Hay personas que, después de que pase cierto tiempo, no se rinden; continúan luchando por algo sin sentido y aunque lo intenten no abren los ojos para ver que el único daño que están provocando es el suyo propio por hacerse ilusiones que no llegarán a ningún sitio, y sin darse cuenta se crean diferencias con ellos mismos y el resto, que no tenían nada que ver en su historia. Se involucra a terceros y hasta a cuartos que no comprenden ni siquiera el motivo a raíz del cual empezó todo.. Y hasta que no pasan semanas, incluso meses o años, hasta que esa persona no consigue darse cuenta de que se ha quedado sola, no es cuando abre los ojos; y es justo en ese momento en el que se arrepiente de todo el tiempo que ha perdido, de todas las noches y los días que trató de salvar aquella historia que no tenía motivos de seguir, de que por ganar a una persona perdió a doscientas, y no sólo perdió doscientas mas una, sino que ganó dos compañeros que van de la mano, y que cuando se juntan son fatales; orgullo y soledad.. 

Así es como verdaderamente nos damos cuenta de los errores, y justo ahí es cuando vemos que era verdad eso de que "no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes".
Trata de encontrar una buena razón que te aleje, y piensa siempre positivo que, aunque pierdas a una persona, es seguro que ganarás mucho más que una batalla perdida. Abre los ojos.

lunes, 25 de marzo de 2013

Y se produjo el olvido.


"De todas las maneras posibles para decirnos adiós, escogimos la más triste: el olvido.
Quisimos ser extraños y convertirnos en esto que nos permite ser otros: dos desconocidos dentro de unos cuerpos que nos sabemos palmo a palmo.
Y lo que vemos el uno del otro es todo lo que queda ahora, porque el resto lo confinamos al pasado.
Y allí, incomunicados en un mundo paralelo en el que nos seguimos conociendo, quizá todavía nos queremos, y quizá sigamos sufriendo.

Pero ahora en este somos otros.
Y si nos hemos querido, es un mal recuerdo que se convirtió en cenizas y en polvo que el viento ha ido llevándose, con todos los recuerdos que esas cenizas conservaban.

Sin ser yo, sin ser tú, queriendo los dos, faltando el nosotros."

viernes, 15 de febrero de 2013

Papeles lisos, arrugados, y algunos desastres más.

A veces creemos que lo más importante puede ser lo material, lo que sólo podemos palpar para saber que existe y que vale para algo. Que será imprescindible para vivir si no lo tenemos pero lo que en realidad importa no es lo material sino exactamente lo contrario, lo que no vemos, todo eso que sentimos sin querer y aunque tratemos de ignorarlo ahí está, presente, ante nosotros como la luz del Sol por el día y el brillo de la Luna en las noches sin nubes... Todos esos detalles que creemos que son imprescindibles en realidad se vuelven en nada cuando vemos que ocasionan una gran decepción; sí, una decepción que en la vida habrías llegado a imaginarte y que te hace plantearte un mar de dudas que justo segundos antes no tenías. Dudas que ocasionan una gran pérdida de confianza, que hacen que te sientas vulnerable a cualquier ataque y que, más fuerte aún, eso ocasione distancia. A pesar de todo lo malo a raíz de ello te das cuenta de que debes trabajar, intentarlo de nuevo, y volver a recuperar esa confianza que un día perdiste.. Todo el mundo tenemos derecho a rectificar pero lo que no sabemos es si los demás están dispuestos a perdonarnos por nuestros errores, o si en algún momento habrían llegado a plantearse siquiera que algún día pudiéramos llegar a fallarles y eso es, sin ninguna duda, lo peor que puede llegar a pasarte; porque una vez que un papel se arruga nunca vuelve a recuperar su forma, así como en ningún momento puedes volver a depositar la misma confianza en alguien sin un indicio de temor porque pueda volver a fallarte de nuevo. Es confianza que se pierde, que no vuelve, y que por mucho que tratemos de engañarnos, siempre va a estar ahí presente; lo que debemos hacer es aprender de ese error y que nos sirva de lección para las demás caídas que podamos tener; porque no es simplemente el motivo, sino que has jugado también con lo que esa persona había depositado en tí.