domingo, 20 de octubre de 2013

Fallos, ilusiones y finales desastrosos.


Hay personas que, después de que pase cierto tiempo, no se rinden; continúan luchando por algo sin sentido y aunque lo intenten no abren los ojos para ver que el único daño que están provocando es el suyo propio por hacerse ilusiones que no llegarán a ningún sitio, y sin darse cuenta se crean diferencias con ellos mismos y el resto, que no tenían nada que ver en su historia. Se involucra a terceros y hasta a cuartos que no comprenden ni siquiera el motivo a raíz del cual empezó todo.. Y hasta que no pasan semanas, incluso meses o años, hasta que esa persona no consigue darse cuenta de que se ha quedado sola, no es cuando abre los ojos; y es justo en ese momento en el que se arrepiente de todo el tiempo que ha perdido, de todas las noches y los días que trató de salvar aquella historia que no tenía motivos de seguir, de que por ganar a una persona perdió a doscientas, y no sólo perdió doscientas mas una, sino que ganó dos compañeros que van de la mano, y que cuando se juntan son fatales; orgullo y soledad.. 

Así es como verdaderamente nos damos cuenta de los errores, y justo ahí es cuando vemos que era verdad eso de que "no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes".
Trata de encontrar una buena razón que te aleje, y piensa siempre positivo que, aunque pierdas a una persona, es seguro que ganarás mucho más que una batalla perdida. Abre los ojos.

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