A veces pensamos que lo que más difícil es de conseguir llega a ser lo más fácil en cuestión de tiempo, en muy poco tiempo todo tu mundo cambia. Todo lo que te rodea, lo que te hace llorar, lo que te hace reír, lo que hace que por cada día que estés bien dos estarás mal; pero que muchas veces ves el lado positivo de las cosas y logras descubrir que no todo es tal y como estás pintándolo, que podría ser mucho peor.
El tiempo ha pasado y las cosas no son igual que antes, todos cambiamos con el tiempo, cambiamos de ambientes, cambiamos nuestra forma de vida... e incluso llegamos a cambiar los amigos. Sabemos que puede haber sólo unos cuantos en los que puedas confiar, que podrás contarlos con los dedos de una sola mano, pero también sabemos que todos los demás son sólo por conveniencia, que sabes que podrás contar con ellos una vez cada bastante tiempo, porque no tienes confianza con ellos. Otros simplemente dejaron de ser quien eran porque dejaron de estar en contacto contigo. Tú no quisite que eso pasara, pero, no tuviste la culpa, no fuiste tú quien negó el poder seguir igual que antes, no dejaste todo por estar nada más que con esa persona... Y lo peor de todo es que sabes que tarde o temprano volverá de nuevo a necesitarte y por mucho que digas que no estarás; seguirás ahí, y las cosas parecerá que eran como antes, pero ya has sufrido bastante y ahora por lo único que debes preocuparte es por tí.
Es triste tener que mirar al mundo desde esa perspectiva.
El tener que decir.. "¿tanta gente que hay a mi alrededor, que está conmigo... ¿Y sigo viéndome solo?
Sí, es cierto, pero.. ¿Qué es lo que nos queda?
No hay comentarios:
Publicar un comentario