miércoles, 24 de mayo de 2017

Otro año

Hace 365 días me di cuenta de que esto no iba a ser nada fácil. Que el ir contra la distancia sería un camino complicado y que encontraría más pros que contras; y desde ese momento estoy deseando que llegue un mes: Junio de 2017.
Equivocada estaba con el año, pues no correspondía a 2017 sino a 2018 hasta donde se alargaría mi espera.
Sólo puedo sacar un nuevo calendario y comenzar a tachar días, porque en realidad esto sólo acababa de empezar; y queda por delante mucho más que lo que se ha recorrido.
Y yo no sé si merezco tales palos o si resulta que es la vida la que cree que me porto tan mal como para recibirlos todos, pues de lo poco que hay en duda entre salir bien o mal... Escoge la segunda opción.

sábado, 6 de mayo de 2017

Sólo suelo escribir cuando estoy mal, y eso es tan a menudo que ya ni siquiera escribo.

viernes, 7 de abril de 2017

Vivir

Hoy si. Por fin. Podré dormir tranquila y con una vuelta atrás que contar. Por fin puedo señalar con equis los días que me quedan para juntarnos después de haber pasado una semana increíble. Todo el tiempo compartido se me hace poco. Todo lo rápido que ese tiempo pase estando juntos espero que vuele más rápido cuando no estés.
Para siempre en mi memoria que tú fuiste quien me salvó de todo. Lo bueno, lo malo y de mi. Suerte.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Nada

Ya es vacío.
De lo poco que ha existido a lo largo de la (corta) vida, no queda nada. Ni una sola, todas las ilusiones han ido abandonando con billete preferente mi vida. Antes, o después.
Y yo necesito recibir y necesito ver recompensa a todo lo que doy, que por poco que parezca, no se cómo más esforzarme. Se dijo que la vida da palos a quien menos lo merece, y quien más los merecería va saltando de rosa en rosa sin dudar y viendo el camino bien llano.
Sólo me queda una ilusión, y por desgracia, tambien poco a poco se desvanece.

¿Qué hacer cuando no sabes cómo ilusionarte?
A veces quiero gritar y lo hago, pero no hay nadie que escuche.

Siempre en soledad.

viernes, 24 de marzo de 2017

Que injusta es la vida cuando no se cansa de dar palos a quien no los puede soportar.
Buen viaje... Nos vemos pronto.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Dudas

Constantemente decidimos.
Constantemente tenemos que hacer juicios de valor, evaluar lo bueno y lo malo; y afrontar la decisión.
Nos arriesgamos escogiendo una u otra cuando hay dos, y muchas veces son demasiados los factores que condicionan una u otra decisión. Se intenta, se duda, se avanza o se está en otro punto pero jamás nos quedamos quietos. Y yo arriesgué, y arriesgué para siempre cuando hice lo que hice porque a día de hoy no ha habido momento en el que me arrepintiese de tomar la decisión que tomé. Y sigo sin arrepentirme. Eso jamás. A las cosas que rechacé y, sobre todo, el tiempo de vida que gané.
Fui feliz aunque no me diese cuenta, y la rutina me encantaba.

Hoy veo que cabeza y corazón vuelven a luchar, y cada vez más cerca veo que la razón de vivir se va, se esfuma; como la única ilusión que me quedaba, y la única parte buena que tenía yo... Y ahora, incompleta, no sé decidir.

Tú, que estás a punto de irte, recuérdame tal y como fuimos, y recuerda que yo jamás dejaré de pensar que te habría dado mucho más de lo que di, porque todavía quedaba demasiado pero me faltó recibir.

jueves, 9 de marzo de 2017

miércoles, 8 de marzo de 2017

Nubes y claros

Hay días y días. Algunos que empiezan mal y acaban mal y otros, por el contrario, llegan para sorprenderte. Para cambiar, por mucho pie izquierdo que hayas tenido al levantarte. Son horas de terminar el día e igual que se pudo dar mal, se ha dado bien. Aunque escaseen, no está de más alegrarse por ellos.
El Sol empieza a salir y deja de llover.
Se apartan las dudas.
Te sientes un poco más útil, más querida.
Que no todo está tan gris y que empiezan a verse los claros.
Que no hay ningún billete comprado pero sí una hucha donde ahorrar para él.
Y qué capacidad de ver las cosas con el punto negativo. Supongo que otras virtudes tendré...
Pero hoy es diferente. Dejemos pasar esas nubes y demos paso al Sol, hay días que deben ser malos para que días como hoy brillen, o empiecen a abrirse hueco entre los feos nubarrones para brillar al final.
Si no hay actitud positiva no podremos ver todo lo positivo que haya, por muy claro que esté el día nunca lo veremos sin nubes. Y todo es cuestión de actitud.

Demosle tiempo al tiempo, que brote de nuevo la ilusión.

domingo, 5 de marzo de 2017

Llueve

Después de tanto tiempo, no sé cómo volver.
Me da miedo no saber explicarme y me da miedo ahogarme en lo que fui. Ya nada es igual.
Toda la vida estuve pensando que cada uno tenía su meta, y que haría lo imposible hasta conseguirla. Y yo, me he dado cuenta de que no tengo ninguna. De que mi vida está vacía de ilusión, vacía de ganas de vivir, que ya no soy como antes.
No escucho música, no me gusta arreglarme el pelo, no me gusta salir y me da miedo no saber con qué vestir ya que nunca me gusta qué llevo ni cómo sienta. Tampoco me gusta hacerme una foto antes de salir y enviártela, porque no voy a obtener respuesta. Ni suelo pasarme horas al teléfono contando las cosas maravillosas que me han pasado, porque tampoco me llamas. Es todo mecánico, habitual, rutina... Y yo sólo quiero huir.
De aquí, de los recuerdos, de la buena vida que yo creía que no era feliz y de la que me he dado cuenta que echo de menos cada segundo. De por qué no me encuentro bien con nada de lo que lleve puesto. De por qué no tengo hambre y de por qué sentir que no valgo para nada.
Sentir que estorbas, que no es tu sitio y que nunca lo va a ser. De llevar toda la vida en un mismo sitio pero extrañar los rincones de los últimos dos años.
De haber aprendido a vivir y ahora no saber cómo hacerlo.
Luego, estás tú.
Yo que creía que me sabías querer. Que de verdad me querías, pero hay veces que los kilómetros no sólo te hacen dudar, sino que te hacen abrir los ojos. Hay veces que llegas a un punto en el que no esperas nada, en que es un "a ver quién da menos", y en que lloras después de haber intentado sacarlo a flote y ver que en vez de ser 50-50, es un 100 y todo lo das tú. Ni llamadas, ni preguntas, ni hablar del mal tiempo que ha hecho hoy por donde yo estoy o por donde tú estás. Y hoy, tampoco despedidas. Ya ni un adiós parece importa(r/n)te.
Por mucho que nos queramos es necesario saber ver que no te van a esperar, saber ver que no importas y que dará igual lo que hagas porque ya está todo vacío. Donde ya no hay nada sólo restos de lo que fue.
Sigo creyendo que en algún momento la vida nos volverá a unir, para seguir en el maravilloso mundo que habíamos creado, donde yo había aprendido a diferenciar lo importante en mi vida y a luchar por lo que en verdad quería. Y me di cuenta que ni he llegado a dar la talla y de que soy prescindible. Para ti, para mi alrededor, para mí misma.
Me encantaría pensar con ilusión que nos veremos pronto y que todo va a arreglarse, pero la realidad dicta que no habrá ni once ni ningún billete de vuelta. Habrá sólo uno, de ida, y será el tuyo; que me deja vacía y sin ganas de vivir, porque ni la ilusión ni las ganas de hacer algo en la vida están presentes. Y sabes que han desaparecido cuando, por mucho que te esfuerzas, no ves la luz acercarse, sino que se va alejando mientras te hundes.